Desde las Bibliotecas Rurales de Cajamarca nos llega otra feliz noticia, una nueva biblioteca rural se ha incorporado acercando la lectura a nuevas comunidades, un hecho sin precedentes en la historia de los servicios bibliotecarios para comunidades indígenas que sigue sumando voluntades para acercar la lectura a pueblos alejados de los centros urbanos.

Desde el blog de las Bibliotecas Rurales de Cajamarca se puede leer la siguiente noticia:

Marleny Olivera ha empezado con pasos prestos su quehacer como Coordinadora voluntaria de nuestra Red en la provincia de San Ignacio. Y ha vuelto a las comunidades tras largas horas de un viaje que implica cruzar el río en balsa cautiva.

Para quienes no se embarcan en el compromiso de servir a su tierra y a sus pueblos, al sueño de la mente soberana y la cultura comunitaria, le debe resultar difícil imaginar el regalo que constituye ver el ánimo feliz de los niños leyendo, de los comuneros unidos, creciendo.

El pasado 17 de abril empezó a funcionar la Biblioteca Rural "Taramuyke" en la Institución Educativa del Centro Poblado Potrero Grande, distrito San José de Lourdes, Provincia de San Ignacio. El profesor Diómedes Camacho Zelada es su bibliotecario: ¡y hay que ver ese grato derroche de entusiasmo!

¡¡Van nuestras felicitaciones y abrazos!!

Como se puede leer en el blog de esta red de bibliotecas, “el Bibliotecario Rural es elegido en asamblea comunitaria. Prima el aprecio y el afecto demostrado. Su casa es la biblioteca, su familia los bibliotecarios. No hay estantes, es voluntario, no hay sueldos. Maneja un grupo de libros que se canjean, luego de ser leídos, con los de la biblioteca rural vecina. Los libros van y vienen. Se amacolla lo sembrado. Persistir enriquecido".

Probablemente es en esa palabra, la persistencia, donde se pueden encontrar algunas explicaciones a este verdadero fenómeno social y cultural, un ejemplo que sigue perdurando a través del tiempo, y en donde nos preguntamos como ha sido posible, que la simple idea de compartir lecturas en contextos rurales, siga generando adscripciones entre los pueblos, donde se aprecia el esfuerzo colectivo y desinteresado de un sueño que acaba de cumplir 48 años el pasado 31 de marzo...48 años de servicio entre las comunidades rurales, y detrás de todo esto sigue estando el bibliotecario Alfredo Mires Ortiz, infatigable, hacedor de muchos andares, generando empatía entre los comuneros, cuesta encontrar en el mundo de la bibliotecología indígena ejemplos tan persistentes como el suyo, tan representativos de una cultura, tan necesarios en estos tiempos proclives al desaliento.

Simbolizan buenos motivos para tratar de imitar sus andares, y que los nuestros, enriquecidos, se abran en nuevas direcciones sin olvidar estas enseñanzas.

De parte del Orejiverde, felicitaciones amigos!

Por Bibliotecas Rurales de Cajamarca

Fuentes consultadas:
¡Taramuyke!
http://bibliotecasruralescajamarca.blogspot.com/2019/04/taramuyke.html
48 años
http://bibliotecasruralescajamarca.blogspot.com/2019/03/48-anos.html
Fecha: 23/5/2019