Un nuevo largometraje boliviano gira en torno a la cosmovisión de los indígenas tacana uno de cuyos ejes es la importancia de mantener el pacto de armonía entre los hombres y la Naturaleza

El pasado martes 15 de marzo se estrenó la película "La tentación de Nixhix", una producción del proceso de comunicación indígena boliviano que describe los conflictos que genera la actividad extractiva en una comunidad del pueblo tacana.

La sala de cine Bellavista de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, se colmó de espectadores, muchos de ellos participantes del Encuentro Internacional sobre Televisión, Desafío Tecnológico y Derechos Indígenas que se desarrolló en esa ciudad.

El largometraje de 92 minutos de duración desarrolla una trama basada a partir de un hecho real como fue la desaparición en el 2006 de un grupo de niños que a pesar de la búsqueda efectuada, incluso por miembros de las Fuerzas Armadas, no fueron hallados pero aparecieron semanas después sanos y salvos.

Los indígenas tacana siempre creyeron que el Nixhix, el espiritu del monte, se los llevó molesto al romperse el pacto de armonía con la naturaleza debido al ingreso de madereros al pueblo. Solo cuando estos fueron alejados, recién volvieron los niños.

Franklin Gutiérrez, co-realizador del filme, contó que producir el filme les ha llevado alrededor de dos años y quienes han trabajado en esto, incluso en la actuación, son indígenas del Sistema Plurinacional de Comunicación Indígena Originario Campesino Intercultural que se formaron como comunicadores.
Indicó también que recibieron el apoyo de la Coordinadora Audiovisual Indígena Originaria de Bolivia (CAIB) y del Centro de Formación y Realización Cinematográfica (CEFREC).

La película fue filmada en San Antonio de Lomerío, en el norte de La Paz y sur de Beni, donde habitan los tacana.

Quienes son los tacana

Los tacana o totana son un pueblo indígena originario de la amazonía boliviana, pertenecientes a la familia lingüística homónima.

Según las últimas estimaciones del Censo CONNIOB (Confederación Nacional de Nacionalidades Indígenas y Originarias de Bolivia) son alrededor de diez mil personas.

Asentados en la región desde tiempos inmemoriales, en el periodo prehispánico soportaron la presión de la expansión incaica y durante loa conquista y colonización fueron los franciscanos quienes a través de la fundación de misiones, comienzan a someterlos.

Durante gran parte del siglo XIX y principios del siglo XX, los tacana sufrieron la persecucióy y matanzas a manos de las empresas de la goma y el caucho, que provocó que muchos de ellos se internaran en sus selvas en busca de protección.

Tradicionalmente es un pueblo agricultor (yuca, arroz, maiz, platanos) actividad que complementan con la caza, la pesca, la recolección y la artesanía con productos de goma. Anteriormente, la principal actividad económica devenía de la producción de goma y caucho.

En la cosmovisión tacana se destaca la gran presencia de los chamanes "baba tcuai" o "tata janana" que no solo se dedican al arte de curar sino que son también los encargados del bienestar de la comunidad y del Universo. Las ceremonias que presiden los chamanes, se realizan en Casas de Culto especialmente dedicadas a estos rituales.

En los últimos años los tacana participan de diversas organizaciones tales como el Consejo Indígena del Pueblo Tacana (CIPTA), afiliado a la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CEPILAP), la que a su vez está vinculada orgánicamente con el CIDOB. (Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia). Otras comunidades de la Amazonía Norte (Pando y Beni) han formado la Organización Indígena Tacana (OITA), afiliada a CIRABO (Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia) y, por ende, al CIDOB. Otras comunidades tacanas de Pando han creado la CIPOAP (Central Indígena de Pueblos Originarias de la Amazonia de Pando).

Si bien tienen territorios propios, los tacana están siendo acosados por empresas -en especial las madereras- lo que provoca su continua resistencia. Y es indudable que como muchos otros pueblos, apelan a todos los recursos posibles para esa lucha, encontrando en el cine otra posibilidad más para defender y difundir su cultura. Siempre bajo la protección de Nixhix, el espíritu del monte.

Por ElOrejiverde
Fuentes: Servindi/ www.eldeber.com.bo/www.amazonia.bo/ www.apcbolivia.org
Fecha: 19/3/2016

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