La firma Urban Outfitters de Estados Unidos ha sido denunciada por este pueblo por el uso del término navajo. No es un tema menor : allí existen antecedentes de indemnizaciones millonarias por violación de los derechos indígenas

Una palabra, un derecho, una demanda

Parece una banalidad pero no lo es. Al menos para los pueblos indigenas que hacen valer sus derechos y que ven precisamente la banalización en el mal uso que se hace en ciertas ocasiones de sus palabras, en este caso de su propia designación como pueblo.

La firma Urban Outfitters ha utilizado el término navajo en prendas inspiradas en este pueblo indígena (navajo o diné) que por cierto no se lo ha tomado nada bien por lo que ha interpuesto una demanda que podría costarle a la firma norteamericana varios millones de dólares.

Hay un antecedente inmediato: la controversia desatada por la difusión de la marca Tribal Spirit de Mango protagonizada por la modelo Kendall Jenner, y ahora es otra palabra -navajo- que ha sido cuestionada directamente por el pueblo indígena involucrado que además es una marca comercial de su propiedad.

En el año 2008, la firma Urban Outfitters usó este término para describir unos culottes estampados. Pero fue recién en 2012 cuando el pueblo navajo llevó su causa a los juzgados, denunciando el uso de la palabra y la creación de varias "colecciones baratas inspiradas en los nativos americanos, vulgares y culturalmente ofensivas".

A consecuencia de la denuncia, la empresa americana eliminó la palabra navajo de todas sus prendas, aunque hasta ese momento lucró durante varios años con el uso de esa denominación. Se estima que en ese lapso se llegaron a vender más de medio millón de prendas . Es precisamente esta demora procesal a la que Urban Outfitters se aferra para alegar que el pueblo indígena ha "dormido en sus supuestos derechos durante al menos una década", ya que la firma lleva utilizando el término desde el año 2001.

En efecto, el término navajo ha sido usado durante mucho tiempo en el mundo de la moda para describir un cierto tipo de estampado que recuerda al tradicional atuendo de estas comunidades originarias y sin que no se emitiera denuncia alguna tal y como insisten los voceros de la empresa.

Este argumento no parece interesarle demasiado a los originarios, que han interpuesto una demanda que si finalmente prospera podría costarle a la empresa una suma millonaria en dólares, lo que no le llega en el mejor momento, toda vez que las acciones de la compañía cayeron un 27% por ciento el año pasado.

Pero hay algo más a lo que Urban Outfitters y cualquier otra empresa que utilice una denominación indígena deberían prestar atención: el pueblo navajo tiene en su haber el ser el beneficiario de la mayor compensación de la historia de los Estados Unidos para un pueblo originario.

Un país y un pueblo originario con muchos antecedentes

Efectivamente, en caso de tener éxito la demanda, ella se sumaría a una victoria legal que el pueblo navajo-diné obtuvo en 2014, cuando luego de un prolongado litigio iniciado en 1946, obtuvieron un fallo por el cual el Gobierno estadounidense acordó pagarle 554 millones de dólares en concepto de indemnización por la mala gestión que el gobierno federal hizo del Fondo Fiduciario del pueblo indigena, así como por el mal manejo de los recursos de las tierras que les pertenecen. Ben Shelly, el presidente navajo calificó el acuerdo como una "victoria para la soberanía tribal".

Hay que tener en cuenta además que no es la primera vez que los indígenas de Estado Unidos reciben una indemnización de las autoridades. En los últimos años acuerdos similares fueron negociados con 80 pueblos originarios de ese país, a los cuales el Gobierno pagó un total de 2.500 millones de dólares.

También es cierto que los navajo-diné son en esta materia el pueblo líder y que es menester tener en cuenta que son protagonistas de una intensa historia de reivindicación de sus derechos, desde las luchas del jefe Manuelito en el siglo XIX -luego de las cuales los navajo recuperaron gran parte de sus territorios ancestrales- hasta el mantenimiento de su red de negocios tradicionales -los trading- por lo cual pudieron mantener su espiritu de comerciantes y autosostenerse. Actualmente participan en una amplia variedad de empresas económicas que incluyen el cultivo, la minería, la explotación petrolera y la producción y venta de sus bellos textiles (famosos en el mundo entero), alfarería y joyería tradicional.

Todo esto, sumado a que son el pueblo indígena más numeroso de Estados Unidos -unas 300.000 personas en un territorio de 70.000 kilómetros cuadrados en Arizona, Nuevo México, UTA y Colorado -The Indian Country- les permite ser uno de los pueblos originarios de mayor poder y organización de America del Norte.

Por ElOrejiverde
Fuentes: http://www.telva.com/BBC Mundo
Fecha: 13/3/2016